Cómo dejar de comer por ansiedad

La ansiedad puede llevar a comer porque la comida brinda un alivio inmediato: distrae, calma y regula emociones incómodas. Con el tiempo, el cerebro aprende ese “atajo” y lo repite cada vez que aparece el malestar, por lo que no es una falla de carácter sino una respuesta aprendida. Para cambiarla, resulta clave sostener una alimentación regular y observar los detonantes internos y externos que activan el impulso. También es importante desarrollar alternativas concretas de regulación emocional para no depender únicamente de la comida. Cuando el patrón se acompaña de culpa o sensación de pérdida de control, el abordaje terapéutico basado en evidencia puede marcar una diferencia significativa.

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