Cómo dejar de comer por ansiedad

La ansiedad puede llevar a comer porque la comida brinda un alivio inmediato: distrae, calma y regula emociones incómodas. Con el tiempo, el cerebro aprende ese “atajo” y lo repite cada vez que aparece el malestar, por lo que no es una falla de carácter sino una respuesta aprendida. Para cambiarla, resulta clave sostener una alimentación regular y observar los detonantes internos y externos que activan el impulso. También es importante desarrollar alternativas concretas de regulación emocional para no depender únicamente de la comida. Cuando el patrón se acompaña de culpa o sensación de pérdida de control, el abordaje terapéutico basado en evidencia puede marcar una diferencia significativa.

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Bulimia o trastorno por atracón

En “Bulimia o trastorno por atracón”, PILAR MARTINEZ DILLON explica cómo distinguir dos trastornos de la conducta alimentaria que comparten episodios de atracón, pérdida de control y emociones como vergüenza y culpa. La diferencia central está en lo que ocurre después del atracón: en la bulimia aparecen conductas compensatorias (vómitos, laxantes/diuréticos, ayuno o ejercicio excesivo), mientras que en el trastorno por atracón estas no son habituales. También se aclara que el peso corporal no define el diagnóstico y que la evaluación debe realizarla un profesional.

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